Si hay un lugar donde el corazón de Jerez late con más fuerza, ese es, sin duda, un tabanco. Mitad taberna tradicional, mitad despacho de vinos, estos locales históricos son una experiencia que no te puedes perder. Aquí, el vino de Jerez se sirve directamente de la bota, la cuenta se apunta con tiza en la barra y las tapas son sencillas, pero deliciosas.
Para que descubras esta tradición tan nuestra, hemos diseñado una pequeña ruta por tres de nuestros tabancos favoritos, todos muy cerca de nuestros apartamentos.
Considerado el tabanco más antiguo de Jerez, abierto desde 1925. Entrar aquí es viajar en el tiempo. Sus paredes rezuman historia y flamenco. De hecho, por la noche, es habitual que haya actuaciones de flamenco espontáneas y de altísima calidad. Es una parada obligatoria.
Qué pedir: Un palo cortado con una tapa de mojama.
A pocos pasos de la Calle Larga, este tabanco es un refugio de autenticidad. Frecuentado por locales, es el lugar perfecto para una charla tranquila mientras degustas sus vinos. Su carta de tapas es más extensa que en otros, con montaditos y guisos del día.
Qué pedir: Un fino bien frío acompañado de una tapa de queso o de sus famosos chicharrones.
Con un ambiente más informal y de barrio, La Pandilla es un lugar bullicioso y lleno de vida. Es famoso por su ajo caliente (en temporada) y por ser un punto de encuentro popular. Aquí sentirás el verdadero pulso de la vida social jerezana.
Qué pedir: Un oloroso y un montadito de la casa.
Esta pequeña ruta es solo el comienzo. Cada tabanco tiene su propia personalidad y su propia historia. Explorarlos es la mejor manera de conocer el alma de Jerez y su cultura del vino.
Y después de una buena ruta, nada como volver a un lugar tranquilo y cómodo para descansar.
RESERVA TU APARTAMENTO CON NOSOTROS Y TEN EL MEJOR PUNTO DE PARTIDA PARA TU AVENTURA JEREZANA.