La Semana Santa de Jerez de la Frontera es mucho más que una conmemoración; es el reflejo de la historia viva de una ciudad que ha sabido fundir la fe con el arte barroco y el sentimiento más puro de sus barrios. Declarada de Interés Turístico Nacional, es una de las muestras más ricas y solemnes de toda Andalucía.
La semilla de nuestra Semana Santa se planta tras la Reconquista, pero es en el siglo XVI cuando nacen las primeras cofradías. Gracias al mecenazgo de las grandes familias y la industria vinícola, las cofradías se rodearon de la mejor imaginería y bordados, elevando sus pasos a auténticos monumentos andantes.
Ligada históricamente al Colegio de San José, representa la luz y la ilusión. Es la cofradía de la Salle, donde la pureza de los niños cantando a la Virgen es una de las señas de identidad de la juventud jerezana.
Con sede en la Basílica de la Merced, es la hermandad de los transportistas y mercedarios. Su imponente paso de misterio representa el Desprecio de Herodes, una de las escenas más regias de nuestra Semana Santa. Su titular mariana es Madre de Dios de la Misericordia, una de las grandes devociones de la ciudad, que bajo su majestuoso palio define la categoría y la solera de esta jornada.
Hermandad de la Catedral. Su titular es el Cristo de la Viga, una talla gótica del siglo XV, la más antigua de la ciudad. Representa la sobriedad y la herencia de la antigua colegiata.
Desde la Parroquia de San Marcos, ofrece uno de los misterios más clásicos e imponentes de Andalucía, representando la institución de la Eucaristía con una maestría artística excepcional.
Una de las cofradías más seguidas. Sin música, solo con el sonido de las horquillas y el racheo de los hermanos de fila. Representa el dolor más puro y la austeridad absoluta.
La Hermandad del Desconsuelo es el alma de nuestro barrio. Su conjunto barroco es una joya de valor incalculable y su presencia en San Mateo es la esencia misma de nuestra tradición.
Con sede en los Capuchinos, destaca por su orden militar, su elegancia y el Cristo de la Defensión, una obra que es referencia de la sobriedad y el clasicismo.
"El Prendi" es la esencia del barrio de Santiago. Su imagen es un icono de la cultura jerezana y su andar por la calle Ancha es un pilar fundamental de nuestra identidad.
Residente en el Santuario Diocesano de San Lucas. El Santísimo Cristo de la Salud cuenta con una devoción inabarcable en Jerez; es el "Señor de San Lucas". Su hermandad es heredera de una fe antigua y profunda, siendo su paso por las calles una muestra de fervor popular y silencio que estremece al corazón de la ciudad.
Señora de la calle Medina. Es la elegancia máxima, una hermandad con un patrimonio de bordados y una solera que la convierten en una de las grandes citas de la semana.
Residente en el Convento de Santo Domingo, su misterio es uno de los más imponentes. Su paso por la Alameda Cristina es una de las estampas más clásicas de la ciudad.
Una de las cofradías con más solera de Jerez. Mantiene el espíritu de las primitivas hermandades en el entorno de San Juan de los Caballeros, destacando por su rigor y su incalculable valor histórico.
El "Señor de Jerez" arrastra miles de promesas tras su cruz. En contraste, el Santo Crucifijo representa el silencio absoluto y la elegancia máxima de la madrugada.
Desde la joya gótica de la parroquia de San Miguel, esta hermandad es el rigor máximo. La salida del templo en completa oscuridad es un momento de recogimiento sobrecogedor.
La alegría de la Plazuela. Su virgen es una de las devociones más populares, especialmente en su recogida ya con la luz del día rodeada de su barrio.
El Cristo de la Expiración en San Telmo. Su vinculación con el barrio y su característica melena de pelo natural son el cierre emocional de la pasión jerezana.
Representa la elegancia del luto y la sobriedad. Su paso por las calles del centro, con la solemnidad que caracteriza a la cofradía de la Victoria, es una cita imprescindible.
La Hermandad de la Exaltación pone el fervor de su barrio en la calle. Su paso de misterio es célebre por su característico "tumbaito" al andar, un movimiento que levanta pasiones.
Nuestro orgullo de San Mateo. Una hermandad con una iconografía única que procesiona por las calles de nuestro barrio, aportando la cercanía de la vecindad.
El broche de oro artístico con el "Duelo" en la Real Capilla del Calvario. Solemnidad máxima para la última tarde de luto.
La victoria de la Vida. Cierra el ciclo de la pasión con alegría desde la Catedral.
En Apartamentos Turísticos Antonio Parra, Santa Marta y Los Judíos son nuestros vecinos de barrio. Vive la Semana Santa sin coche, sintiendo el latido de la historia a cada paso.
✨ RESERVAR AHORA PARA 2026Descubre los lugares y momentos donde la emoción se hace palpable en cada jornada:
- La Estrella: Su salida, con los niños de la Salle cantándole de forma emocionante al inicio de su recorrido.
- La Merced: La imponente salida de la Virgen desde su Basílica bajo la mirada de la Patrona.
- La Santa Cena: Su discurrir señero por la plaza de la Compañía.
- Amor y Sacrificio: El silencio sepulcral roto únicamente por el golpe seco de las horquillas.
- La Viga: El recogimiento de su entrada en la Catedral entre nubes de incienso.
- Los Judíos de San Mateo: Atravesando la Plaza del Mercado, en el corazón de nuestro barrio y frente a nuestros alojamientos.
- La Defensión: La sobriedad y el orden del Cristo por las calles del centro histórico.
- El Prendimiento: El barrio de Santiago volcado con "El Prendi" durante su recogida.
- Las Tres Caídas: El recogimiento y la inmensa devoción al Cristo de la Salud por el entorno de San Lucas.
- La Amargura: La elegancia suprema de su paso por la calle Tornería.
- Oración en el Huerto: Su paso imponente por la Alameda Cristina.
- Vera Cruz: El silencio y la austeridad por las calles estrechas cercanas a San Juan de los Caballeros.
- El Silencio: Su salida desde la Parroquia de San Miguel en la oscuridad más absoluta.
- El Nazareno: Su llegada a San Juan de Letrán con los primeros rayos de sol del Viernes Santo.
- La Esperanza de la Yedra: La recogida en la Plazuela con la luz del día, rodeada de su gente.
- Las Viñas: El famoso "tumbaito" de su misterio al andar y verlo al recoger a su paso por debajo del puente de la calle Arcos.
- La Soledad: El discurrir solemne y elegante por la Porvera.
- El Cristo: Su imponente paso por las inmediaciones de la muralla de la ciudad.
- Santa Marta: Procesionando con orgullo por las calles de nuestro barrio de San Mateo.
- La Piedad: La solemnidad del Duelo regresando a su capilla por la calle Tornería.
- El Resucitado: El encuentro final y la celebración de la vida en la Santa Iglesia Catedral.